Maragogi

Maragogi, la belleza

“En memoria a una gran amiga, loca por el nordeste (incluído Maragogi), que mucho me ayudó a organizar este viaje y a la que extraño. Feliz cumple Andre”

Llegamos al Aeropuerto Internacional de Recife – Guararapes y alquilamos un auto en Localiza. La salida de Recife rumbo al sur es muy fácil a partir del aeropuerto. Tomamos la BR-101, en Cabo de Santo Agostino desviamos por la PE-060 que se convierte en la AL-101 hasta llegar a Maragogi. 125 km separan un lugar de otro, pero las rutas (sobretodo las de Alagoas) no se encuentran en el mejor estado, algunas con mala señalización, pozos, etc, por lo que se demora mas de 2 horas (sin transito) para hacer este camino.

Foto enmarcada en un corazón, con el mar de fondo turquesa, en Maragogi

Barra Grande

Como íbamos a llegar al mediodía fuimos directo para el Restaurante Encantos da Barra. Este lugar queda en la playa de Barra Grande (a mí entender el mejor lugar de Maragogi) y es uno de los típicos lugares donde hacen parada los Buggies para sacarse fotos en la palmera inclinada, y en el tronco con forma de corazón. Es un restaurante que se come delicioso y a un precio excelente. Recomendadísimo el “Strogonoff ao Abacaxi”, costaba 65 reales, comen 2 personas, y era increíblemente delicioso!!!
Desde este restaurante se accede a un lugar increíble, el banco de arena que se forma y aparece en el medio del mar, es una cosa única. Bellísimo. Caminamos casi toda su extensión a partir de la costa, consientes de que la marea ya estaba subiendo, por lo que fuimos y volvimos bastante rápido. 

 

Banco de arena en el medio de un mar turquesa en MaragogiBanco de arena en el medio de un mar turquesa en MaragogiPlaya de Barra GRande, con una palmera

Recorriendo un poco el pueblo

Luego partimos para Maragogi, donde nos íbamos a quedar en una posada del centro. Dejamos las cosas y salimos a sacar unas fotos del lugar antes de que el sol se fuera (cosa que ocurre entre las 5 y 6 de la tarde). Fuimos a un mirante desde donde se obtiene una vista de todo el pueblo.
Regresamos a la posada cuando el sol se ocultaba, y acá viene uno de los grandes problemas de Maragogi, que me hacen pensar en no volver a hospedarme en este lugar: 18 horas es totalmente de noche, parece casi medianoche. Salimos a caminar por “el centro” y en las 3 o 4 cuadras que hicimos, si nos habremos cruzado con 15 personas era mucho. El pueblo parece desierto durante la noche. Por otra parte la mayoría de los lugares se encontraban cerrados. Comimos en la Pizzería Forno a Lenha cerca de las 20 horas, estábamos nosotros y 3 mesas mas de personas comiendo, el resto vacío. Volvimos caminando por la costa, cruzamos 4 personas mas. Realmente no teníamos nada mas para hacer, eran las 20:30 y estábamos volviendo a la posada, a dormir!!! Una pena para un lugar tan lindo.

Piscinas Naturales

Al otro día nos levantamos temprano, y fuimos a hacer la famosa excursión de las piscinas naturales de Maragogi.  Me gustaron muchísimo las piscinas, pero quizás tenia demasiada expectativa creada hacia lo que pensaba que iba a ser uno de los mejores lugares de nuestro viaje, y no lo fue. Personalmente me gustaron mas otras de las tantas piscinas que visitamos (la de Carneiros fue la que mas me gustó, aún siendo inmensamente mas pequeñas).
Contratamos la excursión en lancha, para llegar mas temprano y sin tanta gente. La marea estaba 0,0. En teoría ideal! Nuevamente vuelvo a hablar de gustos, me parece muy sobrevalorada las mareas tan bajas. Disfrute en todo nuestro viaje, mucho mas de las mareas en torno a 0,5 o 0,7 que las de 0,0. Quizás el medir 1,85 mts no me ayudaba mucho. Soy de esas personas que les gusta estar en el agua haciendo snorkel, nadando tranquilo, perseguir algún pez para sacar fotos increíbles, era imposible hacer eso en Maragogi con 0,0. Una brazada, una pataleada que diera, daba de lleno en la arena (con suerte) o en algún coral cortante. Por otro lado, son aproximadamente 2 horas para estar allí, pero el tiempo parece ir muy lento, al punto de volver a la lancha antes de que se termine, ya un poco aburridos, y también por el hecho de estar totalmente expuestos al sol, lo que cansa aún mas.

Foto submarina, con coral en primer plano y algunos peces en las piscinas naturales de MaragogiFoto submarinal de peces en las piscinas naturales de MaragogiFoto submarina de peces en las piscinas naturales de Maragogi

Antúnez

Por último fuimos a Antúnez. Una playa hermosa, bastante rustica, con muchos kioscos de playa, con reposeras, sillas y sombrillas. Con muchas publicidades de “el caribe brasileño” (hasta hay un bar llamado así), cosas del marketing. De todas las playas es la que tiene mejor infraestructura de servicios, como el alquiler de sombrillas y reposeras, ademas de puestos de comidas. Lo que no hay es infraestructura fija, por lo cual es rudimentario los lugares donde se realizan las comidas, o incluso los pocos lugares con baño.

Reposeras y sombrillas en la playa de Antunez, MaragogiFoto del mar y la playa de Antunez en Maragogi

 

 

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