La Chapada Diamantina nos ofrece tantos lugares que a veces es muy difícil elegir pocos teniendo en cuenta el tiempo. En este post conoceremos una caverna gigante y completamente oscura, un río turquesa, super transparente y lleno de peces, y una gruta azul profundo que hipnotiza.

Lapa Doce

Despertamos en la hermosa lençóis, bebimos un increíble capuccino casero, y salimos rumbo al Río Mucugezinho. El clima de la Chapada Diamantina es súper cambiante. Llovía mucho, a lo que el guía sugirió ir a Lapa Doce, ya que al ser una caverna, no se ve afectado por este.

Llegamos a este lugar, donde debemos pagar unos 30 reales por persona como tasa de conservación y guía. Nos dan una charla del lugar y una linterna. Comenzamos una caminata de menos de 1 km hasta llegar a su entrada. Realmente el lugar impresiona. Una caverna gigantesca de unos 800 metros de largo, con una oscuridad y micro clima impactante. En su interior podemos encontrar miles de formaciones rocosas, estalagmitas y estalactitas. Un mundo subterráneo que nunca había conocido. El paseo es hermoso, e incluye una sorpresa ahí abajo. Se sale a aprox 1 km de la entrada.

Estalactitas doradas y naranjas cayendo del techo de la caverna Lapa Doce, en Chapada Diamantina
Estalactitas de la Caverna

Pratinha

Al salir de la caverna nos damos cuenta que había mucho sol!! Así que fuimos a darnos una refrescada a Pratinha. Pratinha es un complejo que cuenta con múltiples actividades para hacer: un río hermoso para bañarse, una tirolesa, y una serie de grutas, incluida la gruta azul. Al llegar al río impacta su color: una mezcla de turquesa, celeste y verde hermosa. Parece una playa de mar. Su água es ideal para un día de calor, un poco fría, pero no demasiado. La transparecia es absoluta, a simple vista se puede ver el fondo y la cantidad de vida acuática que hay en el. La verdad no quería salir del agua.

Rio Partinha de color turquesa, transparente, con muchos peces de colores y personas dentro del agua, en Chapada Diamantina
Pratinha

Gruta Azul

Almorzamos en el complejo: carne de sol con Aipim Frito para 2 personas con gaseosa por R$48. Cuando terminamos fuimos a la gruta Azul, una gruta con un agua súper Azul producto de los minerales que pose, y que filtra los colores de la luz, menos el Azul. Aquí se debe bajar unas escaleras a una determinada hora del día, para que el sol entre en ella y realice un tremendo efecto óptico. Solo es para tirar fotos, ya que está prohibido su ingreso (no así en pozo Azul que si se puede ingresar al agua).

Por último hicimos flotación en la caverna de Pratinha. Equipados con salvavidas, snorkel y patas de rana, por R$40. Es un paseo por adentro de una caverna pero flotando en el agua. Es una sensación muy extraña ya que la oscuridad dentro es absoluta, solo tenemos un guía y nosotros con linterna. En la vuelta se puede ver muchas cosas y observar el color del agua.

Terminando un día agitado

Llegando casi al atardecer partimos rumbo al Vale de Capão, lugar donde nos hospedaríamos ese día. El valle es una antigua villa hippie que ahora se convirtió en el refugio de personas con dinero. Un lugar precioso, meca del eco turismo y puerta a las mejores y más exigentes trilhas de la Chapada Diamantina, como la de la Cachoeira da Fumaça, uno de los lugares más increíbles que conocí en mi vida, pero se los contare en un próximo post.

Foto del cielo, con muchas estrellas y la Via Láctea sacada en el Vale de Capao, en Chapada Diamantina
Via Lactea en el Vale do Capão

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